sábado, 8 de noviembre de 2014

¿Que por qué sí es crimen de Estado?

Dejen les explico:

Cuando un Estado es incapaz de garantizar la seguridad de sus ciudadanos, es cómplice y partícipe.

Cuando un Estado está coludido con grupos delictivos, tiene nexos con asesinos-secuestradores-extorsionadores, es cómplice y partícipe.

Cuando un Estado cuenta en su estructura con entidades y sujetos que violan derechos humanos y civiles, que violentan a la población, es cómplice y partícipe.

Cuando un Estado hace nada por encontrar a sus desaparecidos porque además los desaparece, es cómplice y es partícipe.

Cuando un Estado solo simula, exhibe chivos expiatorios y destina grandes presupuestos para crear comisiones que resolverán nada en beneficio de la ciudadanía, es cómplice y partícipe.

Cuando un Estado aplica "todo el peso de la ley" a los grupos más vulnerables, a los activistas, periodistas y estudiantes, es cómplice y partícipe.

Cuando un Estado solo da respuestas (aunque no sean tales) ante la presión social porque de otra manera guarda silencio, es cómplice y partícipe.

Cuando un Estado hace uso de los medios de comunicación masiva para persuadir, distraer y desviar la atención, es cómplice y partícipe.

Cuando un Estado no resuelve el asesinato sistemático que se comete contra mujeres, es cómplice y partícipe.

Cuando en un Estado no hay procuración de justicia, es cómplice y partícipe.

Cuando un Estado delega responsabilidades a segundos cargos porque el mandatario (el presidente del país) anda de gira internacional en uno de los momentos más críticos, es cómplice y partícipe.

Y cuando un Estado reúne todo lo anterior en una sola nación, en un solo sistema, no solo es cómplice y partícipe sino que es autor, autor de los crímenes. Por eso ES crimen de Estado.

‪#‎FueElEstado‬

lunes, 3 de noviembre de 2014

México en estado sitio: policía = terrorismo


Hoy, que es un día como cualquiera, -mientras un par de patrullas municipales nos rebasaban (ya saben: con todo su despliegue de urgencia en actitud de "muévanse, la ciudad nos pertenece") y otras tantas circulaban en convoy por el carril contrario en posición de ataque (exhibiendo esas tremendas armas que se instalan en el techo de la patrulla-pickup, custodiadas por hombres encapuchados)- llegué a la brillante conclusión de que el verdadero terrorismo son ellos, los y las policías (los y las militares). ¿Quién se siente seguro si se acerca una patrulla, si te pide que de orilles, si te pone las sirenas, si te sigue? ¿Quién siente alivio de ver o de pasar por un retén? Es decir: vivimos aterrorizados ante estas figuras empoderadas, violentas, de rostros ocultos y además armadas, porque sabemos que si quieren nos agreden, nos encierran, nos extorsionan, nos inculpan, nos despojan, nos matan. Encima de todo nos sabemos carentes de recursos para evitarlo, así conozcamos perfectamente nuestros derechos. ¿Cuál "patrullando por tu seguridad"? ¿Cuál "manteniendo el orden"? Todos somos vulnerables porque ante su mirada todos somos sospechosos. "Circulaba en actitud sospechosa", "caminaba en actitud sospechosa" son argumentos suficientes para cometer cualquier cantidad de atropellos. Te tenemos miedo: policía; y claro que vamos a dejar de actuar con naturalidad si nos acosas, si nos observas, si nos cuestionas, si nos tocas, si nos revisas, si nos violentas. Estamos sitiados. Así se vive en este país. Al menos así se vive en esta esquina.

Por la normalización de lo anormal


-Profe : ¿tiene novio, esposo...?
-Tengo novia.
-Ah.

-Maestra: ¿con quién va a ir a la posada?
-Con otra maestra de aquí.
-Ah, yo pensé que iría con su marido o con "la pareja ideal".
-Pues más o menos.
-O_o

Mi novia y yo justo pensábamos anoche que nosotras estamos por la normalización de lo "anormal" (lo gay-queer...) simplemente siendo visibles. Es decir: "tradicionalmente" lo gay se ha ocultado y nosotras, al no hacerlo, contribuimos a la construcción de un discurso (y una noción de la realidad) contra-hegemónica, que propone otras formas de ver-entender las relaciones sexo-amorosas. Y bueno, ello sin echar mano ni de exhibicionismos ni de un activismo-confrontativo de tipo "esto es lo correcto y el resto está mal". Pero luego resulta que el no-ocultamiento se toma (por las mentes conservadoras-censoras, claro) como un "restregarlo en la cara" y pues no, la cosa es más tranquila: el espacio, la ciudad, las prácticas, las manifestaciones de afecto, el amor en público, el amor en el discurso... no son privilegio de una identidad sexual por sobre otras. Y al normalizarlo pues irrumpe y se confunde con lo otro: "me estás imponiendo tu modo de vida". Y se trata justo de lo opuesto, se trata de un ejercicio incluyente de las libertades y los derechos, que (dado el estado de homofobia y el modelo heteronormativo) califica como una "resistencia" o, bien, "disidencia". Y, bueno, entonces lo asumimos como tal.

PD: A mí no me gusta hablar en le. Me causa gracia y cierta flojera eso de mi pareja, mi relación, mi cónyuge... Tengo novia, concubina, y no me pienso editar. Why should I? Why should anyone?