En las Cortes de Inmigración de los Estados Unidos se presentan peticiones para regularizar la condición migratoria de extranjeros que se internan en ese país a fin de obtener su residencia “legal”, para lo cual existen varios tipos de solicitudes: está la ciudadanía, defensa en procedimiento de deportación, asilo político, cancelación de deportación, Ley NACARA (Acta de Ajuste para Nicaragüenses y Alivio para Centro América / Nicaraguan Adjustment and Central American Relief Act), Ley VAWA (Acta de Violencia Contra las Mujeres / Violence Against Women Act), TPS (Estatus de Protección Temporal / Temporary Protected Status), Ley FOIA (Acta de Libertad de Información / Freedom of Information Act), extensión de permiso de trabajo, extensión de la tarjeta de residencia (“green card”), petición familiar, amnistía tardía…
Pero otra de las modalidades es el asilo por orientación sexual (informalmente llamado “asilo gay”), en el que se reconoce a la persecución por cuestiones de sexualidad o la transexualidad como una base legítima para otorgar el asilo. Para obtenerlo, los solicitantes han de demostrar que su identidad sexual ha sido motivo de persecución, acoso o agresiones por parte del gobierno de su país o de otros grupos ante lo cual el gobierno no actuó, es decir, que fueron víctimas de agravios que quedaron impunes. O bien, el solicitante puede argumentar un temor bien sustentado por persecuciones futuras si retornara a su país de origen.
Aunque no hay cifras precisas, los casos de personas transgénero que solicitan este tipo de asilo tras haber sido violentadas por las autoridades mexicanas van en aumento. Víctor Clark Alfaro, quien es antropólogo, profesor de la Universidad Estatal de San Diego (SDSU) y director del Centro Binacional de Derechos Humanos, con sede en Tijuana, me comentó de esto. Lo visité justo cuando él acababa de testificar ante la Corte de Inmigración de Los Angeles en el proceso migratorio de un transgénero VIH positivo que había sido agredido sexualmente por elementos de la policía municipal de Tijuana. Me contó que fue un caso “exitoso”, es decir, a la víctima de dicha agresión se le otorgó el asilo.
Víctor Clark tiene amplia experiencia en este tema: no solo orienta en materia de derechos humanos a sexoservidores, a la comunidad gay y otros grupos vulnerables, sino que además ha testificado en numerosos casos de solicitud de asilo al otro lado por violencia en México; él ubica el origen de la homofobia en una cultura de hipermasculinidad (machismo) y en la tradición católica, de donde se establece (normativiza) la discriminación a todos los niveles: penalmente no se tipifican los crímenes de odio –se les considera ‘crímenes pasionales’ y por lo tanto no se investigan– y estadísticamente existe omisión, lo que deja un sesgo en la información sobre la población gay y trans. La conclusión es, pues, algo que quizá no sorprenda: la homofobia en México es institucional. Aquí lo que charlamos:
- ¿Cuál es la situación de vulnerabilidad que distingues en la comunidad transexual, transgénero?
Clark Alfaro: En términos generales en el país igual que en Tijuana, en la comunidad homosexual hay tres grupos que son más vulnerables: hombres afeminados, lesbianas con una orientación masculina y transgéneros; y, claro, si además tienen VIH enfrentan una doble discriminación.
Es un problema en todo el país que tiene que ver con una cultura de la hipermasculinidad, es decir, del machismo muy acendrado, y también con una tradición religiosa católica que juega un papel fundamental porque para la iglesia católica la homosexualidad es un pecado y en consecuencia la sanciona desde el punto de vista religioso.
De tal modo que esos dos elementos se conjugan para que en este país exista una homofobia en contra de estos grupos que mencioné. Aquí el problema no es la homosexualidad sino la manifestación pública de la homosexualidad, es decir, de aquella persona que rompe las expectativas que se tienen de los roles que juegan el hombre y la mujer en la sociedad: quien rompe esas expectativas enfrenta diversos niveles de homofobia, desde el que se da en la familia, con los vecinos, en el trabajo; la homofobia institucional… tiene muchas manifestaciones.
- ¿Algunos ejemplos de la homofobia institucional?
Clark Alfaro: En la sociedad, por ejemplo ya en el caso particular de los transgéneros, en muchas ocasiones se les niega rentar departamentos, se les niega atención expedita en oficinas de gobierno, se les niega acceso a algunas escuelas, a servicios de salud. Enfrentan la homofobia en diferentes niveles y disminuye por supuesto mucho su calidad de vida. En Tijuana los transgénero no son la excepción a diferencia del resto del país, quizá por ser una sociedad más cosmopolita y fronteriza la situación es un poco distinta. Es más grave en zonas rurales y semirrurales, de las que por cierto no hay mucha información, poco se sabe. Un transgénero en una comunidad rural enfrenta numerosos problemas. El más grave, igual que en las grandes ciudades, es la agresión física e incluso el homicidio. Varias asociaciones de la Ciudad de México afirman que en este país calculan que hay un promedio de 3 a 15 homicidios mensualmente, y muchos no son reportados como tales.
- ¿Cuál es la situación en Tijuana?
Clark Alfaro: Aquí en Tijuana también los transgénero enfrentan graves problemas y esta condición de vulnerabilidad, incluso frente a la autoridad. En particular la policía ha provocado que un número –del que no sabemos cuántos en el país y en Tijuana– estén cruzando a Estados Unidos para solicitar asilo, argumentando la homofobia de la que son víctimas en México.
Digo que no sabemos el número porque cuando uno lee las estadísticas de peticiones de asilo en Estados Unidos no se especifica en el caso de los mexicanos quiénes eran indígenas, quiénes por violencia, quiénes eran transgéneros o lesbianas. La estadística en 2011 indica que fueron un poquito de más de 5 mil peticiones de mexicanos que salieron para solicitar asilo, pero no dice cuántos por razones de orientación sexual, discriminación o por razones políticas. Sabemos que la gran mayoría son mexicanos que salieron y pidieron asilo por la violencia en México, y eso no quiere decir que se lo vayan a otorgar. Pero sí sabemos que el número de transgénero u homosexuales que ha salido para pedir asilo está aumentando, ha aumentado en los últimos años, porque si bien es cierto que no reciben publicidad en los medios -no es algo de lo que se hable públicamente en los medios de comunicación- los transgénero, lesbianas y homosexuales que han pedido asilo se comunican con sus familiares y amigos en México y así es como nos hemos enterado que hay posibilidades de que les den asilo, porque les han ido otorgando asilo, no a todos por supuesto pero sí a una gran mayoría.
- Este tipo de asilo es diferente al político pues se pide asilo por cuestiones de orientación sexual ¿es así?
Clark Alfaro: Los argumentos siempre serán la homofobia en sus diferentes modalidades, por ejemplo, el caso que testifiqué esta semana en la Corte de Inmigración de Los Angeles de un transgénero con HIV positivo. Fue brutalmente violado en la ciudad de Tijuana, de acuerdo con su declaración fue violado, golpeado, torturado por policías municipales que lo levantaron en el centro sin especificar en qué calle, ella dice que en el centro, la llevaron a una casa abandonada en la periferia de la ciudad, no identifica la colonia porque no tenía mucho tiempo viviendo en Tijuana, dice que ahí todo lo que comenté le sucedió. De ahí la policía la subió a la patrulla municipal y fue y la tiró en la misma periferia de la ciudad dándola por muerta; afortunadamente logró recuperarse y en la primera vivienda donde logró llegar la auxiliaron, le mandaron llamar a un taxi. No presentó denuncia por desconfiar en las autoridades, cuando la misma autoridad fue la que violó sus derechos humanos. De aquí viajó a Ciudad Juárez, posteriormente alguien le sugirió que cruzara para pedir asilo, cruzó, pidió asilo y afortunadamente se lo acaban de otorgar.
Eso fue lo más grave que le pasó en el país entre otras cosas. Porque en su lugar de origen, en Guadalajara, a los 11 años de edad fue abusada por la policía, aparentemente por la policía municipal, fue abusada también por pandilleros, fue agredida desde los 6 años por su padre que cuando vio que tenía manifestaciones femeninas la golpeaba y la amarraba y además sus vecinos la discriminaban y la insultaban. Lo mismo en la escuela primaria y secundaria, que no terminó sus estudios. También sufrió abusos físicos y maltratos verbales de sus compañeros. Esa es la historia de esta persona que afortunadamente le acaban de otorgar asilo en una Corte de Inmigración de Los Angeles esta semana, es una persona de 35 años con una escolaridad de secundaria incompleta.
Eso se repite en la biografía de prácticamente todos los casos que hemos conocido, durante muchos años.
- Y pues aquí no están tipificados los crímenes de odio ¿verdad?
Clark Alfaro: En el caso de la justicia criminal no están tipificados los crímenes de odio como sucede en Estados Unidos, pero ha habido modificaciones importantes que me parecen avances relevantes. Desde el 2010 se permiten los matrimonios entre personas del mismo sexo y la adopción en la Ciudad de México; eso no quiere decir que haya cambiado el panorama para toda la comunidad homosexual, es solo en la Ciudad de México.
Pero al mismo tiempo que se han dado estas modificaciones y avances muy importantes también ha habido reacciones muy agresivas por parte de la iglesia católica y sectores muy conservadores del país. El mayor número de homicidios documentados en contra de estas comunidades se da precisamente en la Ciudad de México, donde ha habido estas modificaciones.
Otra modificación importante: en el 2011 se modificó el artículo 1ro constitucional y hoy se sanciona la discriminación por orientación sexual, claro, el homicidio también está castigado pero no en el entendido de crímenes de odio. Aquí por ejemplo en Tijuana hace un par de meses asesinaron a una transgénero, yo no la conocía pero vinieron a decir los transgénero que había sido asesinada. La autoridad asumió, como en todos los casos, que se trató de un crimen pasional y en consecuencia no los investiga. Los crímenes contra homosexuales en este país generalmente serán etiquetados como crímenes pasionales y quedarán en la total impunidad. Aquí ha habido varios casos en Tijuana, como éste, que no se va a investigar porque así los etiqueta la autoridad.
En el caso de homosexuales cuando son homosexuales o convictos, en las cortes nosotros sabemos que cuando los jueces se enteran de su orientación sexual las penas son mayores a diferencia de los que no son homosexuales. Entonces el homosexual enfrenta cuando es asesinado la impunidad total, y muchas veces los familiares prefieren no decir nada públicamente para no provocar un escándalo en el entorno donde se desenvuelve. Es decir, si su hijo es asesinado y se enteran que era transgénero prefieren no presionar a la autoridad para que no se enteren sus familiares o amigos de que su hijo o su pariente era transgénero. Entonces esos crímenes generalmente quedan impunes.
- ¿Existen registros de estos casos? ¿Cuál es el panorama a nivel nacional?
Clark Alfaro: Ha habido dos encuestas nacionales sobre discriminación. Por cierto, hay una ley federal para prevenir y eliminar la discriminación que se promulgó en el 2003, y enseguida se creó el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, el Conapred, que son dos instancias. El Conapred hace recomendaciones pero no va más allá de eso. A nivel nacional ha habido dos grandes encuestas para conocer la discriminación en contra de homosexuales y de otros grupos. Una se realizó en el 2005 y otra en el 2010. Son las únicas que se han realizado y nos dan indicios de lo que ya sabemos: que hay una discriminación, y al menos ahí nos dicen por porcentajes. En la encuesta del 2005 de cada 2 homosexuales entrevistados 1 afirma que sufre discriminación, en fin, nos van dando indicadores.
Pero también en el campo de las encuestas hay homofobia porque hay omisión, es decir, aquí sabemos mucho de los indígenas en el país, de los discapacitados, de migrantes pero casualmente de los homosexuales prácticamente no sabemos casi nada en términos de estadísticas porque la homofobia también se refleja en la omisión estadística, no se sabe casi nada, eso es un problema.
En uno de los casos que fui a la corte, el fiscal preguntaba por qué no hay más datos y el argumento de nosotros es que hay una omisión estadística que es parte de la homofobia institucional en este país.

















































