miércoles, 20 de octubre de 2010

murales

No he podido tomarle fotos a todos los murales de la Revu porque algunos sólo se pueden apreciar en las puertas de los locales, cuando éstos están cerrados, lo que implicaría ir muy temprano o a las siete de la tarde, hora de las cheves... Pero ya lo lograré. Por lo pronto, aquí unos nuevos y otros que ya había compartido pero desde diferentes ángulos.

domingo, 10 de octubre de 2010

Diálogo sin pasto

Turquesa: ¡que muera el mal gobierno!
Obsidiana: a huevo mi insurgente amiga.
Turquesa: ¿qué dice la vida?
Obsidiana: pos acá tranquis ¿a ti cómo te va?
Turquesa: bien, aquí lidiando con los lastres de la abuela, la tradición oral y la magia secreta que se guarda en mis venas, ya te he contado ¿o no?
Obsidiana: recuérdame...
Turquesa: puras locuras, verás, tengo deberes en las tardes: cruzo, hablo, escucho y curo... pura tradición oral de la abuela.
Obsidiana: ¿curas almas perturbadas?
Turquesa: almas, cuerpos y seres suspendidos.
Obsidiana: ¡qué chingón!
Turquesa: así que un día que te sientas muy malvibrosa le puedes caer.
Obsidiana: Gracias pero lo que impera en mí estos días es un valemadrismo sin igual, un desenfado-hedonismo, ya sabes...
Turquesa: sí, el otro día hablábamos sobre eso. Todos tenemos nuestro momento y a todos se nos llega la hora.
Obsidiana: ¿la hora del valemadrismo o la hora del alma en pena?
Turquesa: no, la del valemadrismo, el alma en pena se posterga.
Obsidiana: pero igual es pasajera ¿no? hay que dimensionar, supongo.
Turquesa: cuando uno se dimensiona vale madre, el concepto de dimensión es más bien como a la mitad de la nada y tú no estás a la mitad de la nada... estás definida en el desenfado/hedonista.
Obsidiana: luego confundo esto de dimensionar con la simple comparación, compararse con otros más desgraciados para concluir que uno no está tan jodido, pero es jodido pensar así.
Turquesa: así es, así que no estás dimensionada, estás rodeada de hedonismo que en algún momento pasará.
Obsidiana: pero es que yo ya no me pregunto “¿cuál es mi objetivo en esta vida?”, sino que asumo que es “ser feliz” ¿egoísta?
Turquesa: [risas] realista.
Obsidiana: no me laten las lamentaciones, prefiero que sean más efímeras que el placer.
Turquesa: siempre los placeres son, en ese intento de efímeros, más prolongados que las lamentaciones, sin embargo hay gente que goza sufriendo.
Obsidiana: interesante, a mí sólo me pasa cuando me tatúo, algo bien terrenal: confundo el dolor con el placer.
Turquesa: verdad que sí, el dolor de un tatuaje es camaleón y trasmuta en función de todo aquello que le regales a ese manifiesto dolor.
Obsidiana: es dolor físico y por eso creo que he evolucionado en mi relación con él, pero el dolor de alma, espiritual, existencial no me ha poseído... aún.
Turquesa: ahí está el punto: poseer, no le has permitido.
Obsidiana: no, creo que también tiene que ver que no he vivido penas que considere grandes, vivo en la negación de lo negativo.
Turquesa: [risas] y cuenta: ¿dónde estás ahora? ¿en casa o en el jale?
Obsidiana: pues en casa siempre, ya ves que jale no tengo, soy perpetua vacacionista y ocasional freelancera.
Turquesa: no manches, no sabía que estabas de vacaciones.
Obsidiana: pues desde mayo soy vacacionista, nadie quiere reporteras subversivas sin recomendaciones a base de nepotismo.
Turquesa: qué loco, los espacios de trabajo cada día se parecen más a conspiraciones del clero.
Obsidiana: de acuerdo totalmente, es una onda bien controlada, es una mafia.
Turquesa: es algo horrible, la verdad yo desde que fui expulsada del municipio no he podido colocarme.
Obsidiana: y ¿cómo subsistes?
Turquesa: comiendo de los que derrochan doble moral.
Obsidiana: no hay de otra.
Turquesa: la neta, por eso cada día me engrano más en esto, en las ondas de la tradición oral y demás.
Obsidiana: que chingón.
Turquesa: es bello, creces, ves crecer y todos felices.
Obsidiana: me imagino.
Turquesa: neta que Rulfo tenía razón cuando habla del paralelismo entre los vivos y los muertos.
Obsidiana: ya sé, pero ahora ¿no crees que hay mucho zombi? muertos vivientes que no saben ni porqué.
Turquesa: [risas]
Obsidiana: abundan, nos rodean ¡nos invaden!
Turquesa: sí pero a esos que los entienda el sistema, o sólo que sean resultado del mismo.
Obsidiana: culeros.
Turquesa: sí, muy culeros.