viernes, 22 de julio de 2016

Tú no cuidas mi cuerpo

Tú no cuidas mi cuerpo “por mi bien”.
Tú no cuidas mi aspecto porque te importa mi bienestar.
Tú no cuidas mi masa corporal para ayudarme.
Tampoco cuidas mi look pensando en mí.
Tú vigilas. Controlas. Sancionas. Censuras.
Mi salud no es relevante, ni mi valoración personal, ni mis deseos, ni mis experiencias.
Tú vigilas mi cuerpo para que éste sea aprobado por ti, solamente.
Tú controlas mi cuerpo pensando en lo incómoda que te resulto.
Y como tú no quieres incomodarte con mi cuerpo, lo sancionas.
Tú no quieres que irrumpa tus expectativas, así que optas por el reglamento y la censura.

Tú no cuidas mi cuerpo.

Si cuidaras mi cuerpo no me sexualizarías, ni esperarías que alcanzara una estética aceptable para otros y otras, ni me someterías al parámetro dominante de “la feminidad”.
Si cuidaras mi cuerpo no sería acosada.
Si cuidaras mi cuerpo no habría sido agredida sexualmente.
Si cuidaras mi cuerpo éste no sería tema de conversación, sino que sería libre y respetado.
Si cuidaras mi cuerpo impedirías que cualquiera quisiera transgredirlo en el discurso, en la opinión y en su materialidad.
Si cuidaras mi cuerpo no te sentirías con autoridad sobre él.

Así que tú no cuidas mi cuerpo, te cuidas a ti de él: de verlo, de pensarlo, de saberlo.
Y en ese cuidarte a ti de mi cuerpo, confundes amor con agresión.
Tú agredes mi cuerpo y ¿sabes qué? Mi cuerpo es fuerte, cierto, pero se duele. Porque tu vigilancia no cesa.
Mi cuerpo carga contigo, porque a mi cuerpo le dices todo el tiempo cuánto lo rechazas, cuán distinto tiene que ser, cuán incorrecto es, o -en tus palabras- cuánto podría mejorar.

Mi cuerpo es incorrecto porque luce y se usa de maneras no ortodoxas.
Y como mi cuerpo es público, lo violentas asumiendo te pertenece.
Pero mi cuerpo es mío. Dolido y flaco y gordo y moreno y peludo y tatuado y lesbiano y teñido y violentado y rechazado y observado… Mi cuerpo es mío. Y yo lo cuido de ti.

Podrás explicártelo de cualquier manera, pero lo sabemos bien: tú no cuidas mi cuerpo.

2 comentarios:

Dorix dijo...

Mi cuerpo es mío. Agree :)

pedro pato dijo...

Puede ser de tu interes sigfrido corona osio