lunes, 3 de noviembre de 2014

Por la normalización de lo anormal


-Profe : ¿tiene novio, esposo...?
-Tengo novia.
-Ah.

-Maestra: ¿con quién va a ir a la posada?
-Con otra maestra de aquí.
-Ah, yo pensé que iría con su marido o con "la pareja ideal".
-Pues más o menos.
-O_o

Mi novia y yo justo pensábamos anoche que nosotras estamos por la normalización de lo "anormal" (lo gay-queer...) simplemente siendo visibles. Es decir: "tradicionalmente" lo gay se ha ocultado y nosotras, al no hacerlo, contribuimos a la construcción de un discurso (y una noción de la realidad) contra-hegemónica, que propone otras formas de ver-entender las relaciones sexo-amorosas. Y bueno, ello sin echar mano ni de exhibicionismos ni de un activismo-confrontativo de tipo "esto es lo correcto y el resto está mal". Pero luego resulta que el no-ocultamiento se toma (por las mentes conservadoras-censoras, claro) como un "restregarlo en la cara" y pues no, la cosa es más tranquila: el espacio, la ciudad, las prácticas, las manifestaciones de afecto, el amor en público, el amor en el discurso... no son privilegio de una identidad sexual por sobre otras. Y al normalizarlo pues irrumpe y se confunde con lo otro: "me estás imponiendo tu modo de vida". Y se trata justo de lo opuesto, se trata de un ejercicio incluyente de las libertades y los derechos, que (dado el estado de homofobia y el modelo heteronormativo) califica como una "resistencia" o, bien, "disidencia". Y, bueno, entonces lo asumimos como tal.

PD: A mí no me gusta hablar en le. Me causa gracia y cierta flojera eso de mi pareja, mi relación, mi cónyuge... Tengo novia, concubina, y no me pienso editar. Why should I? Why should anyone?

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