lunes, 28 de abril de 2014

Lx Jotx Nostrx


La idea nació en el open house de unas amigas. Al calor de la fiesta, el twerkeo y las bebidas, nos empezamos a preguntar sobre Tijuana y lugares “de la diversidá”, sobre el artivismo, sobre lo lesbiano en el espacio (este espacio, esta esquina). Entonces alguien dijo “¿si se hace un party con ese tema va gente?”, y otra respondió “uuuuy, mija, con tanta closetera… seguro salen”. Y empezó la onda. El nombre fue tomado de otra lesbiana a quien le decían La Jota Nostra, pero para plantearlo punk rock pues se desfeminizó la frase añadiéndole equis. Y, como la cosa va seria, esto ha evolucionado a organizar un party político artivista con temática gender-trans-decolonial, con dj’s, vj’s, performances y mucha cerveza, artesanal porque somos de gustos finos.

El tiempo para hacer esto es el correcto y el incorrecto. El correcto porque todo lo que se ha hecho acá sobre “la comunidad” [LGBTTTI] ha sido dentro del discurso de los derechos humanos, ha sido también bastante carnavalesco, y ha sido con voces masculinas como aquellas que enuncian. Lo que se ha hecho acá ha marginado lo artístico, ha quitado de la discusión los aspectos teóricos-epistémicos, ha desarticulado “la lucha” de un proyecto político (decolonial, transfeminista), y ha folklorizado la diversidá con actividades de poco alcance. Es el tiempo correcto porque ante ese vacío enorme urge actuar-nombrar y hay ahorita quiénes pueden y quieren hacerlo; y personalmente me es correcto el tiempo porque he asumido la visibilidad de mi sexualidad de manera desenfadada, borrando esas fronteras acaso morales entre lo público y lo privado, con seriedad, por supuesto, y con la cautela de lo que ello puede provocar… no hay ingenuidad en lo visibilizado.

Pero Lx Jotx Nostrx me llega en el tiempo incorrecto por una sencilla cosa: es el fin de la maestría, ergo es tiempo de tesis twentyfourseven y de traumarme con qué voy a hacer al salir (por más que uno quiera, es difícil escapar a las exigencias del capitalismo y la vida “productiva” y blablablá). No puedo entregarme a la causa como quisiera, y –aunque mis uñas ya eran cortas– eso me hace elevar niveles de ansiedá.

Lo bueno es que esta fiesta política es la primera de varias, verán que sí.





2 comentarios:

manukabe62 dijo...

Enhorabuena. Saludos.

Kazbam Mabzak dijo...

Aplausos por este desmadre. Y a casi dos meses, ¿cómo va?