jueves, 4 de julio de 2013

mi sonrisa urbana


La naturaleza de este blog es la ciudad, es Tijuana (digo, mis andanzas tienen -como todo en esta vida- dos dimensiones: tiempo y espacio). Y ahora no solo la ciudad está en este blog sino que este blog está en la ciudad. Es una intervención mutua. Esto coincide con el lanzamiento de mi nada convencional campaña política-apartidista, pero esta vez me voy a evitar proselitismos por aquello de las sensibilidades electorales.

Hace unos días empecé a chatear con blvr, a quien podría presentar como ‘artista urbano’ (dadas las irrupciones al espacio público que hace desde la clandestinidad, el anonimato y la ilegalidad –y la creatividad, claro– mediante stickers, cartel y stencil) aunque él discute con la noción de ‘street art’ y a lo que hace le llama simplemente vandalismo. Yo a blvr no lo conozco en persona, pero de a poco lo conozco por el chat y por el registro fotográfico que hace de sus intervenciones y que publica en su blog. Pues bien, hace un par de días me hizo un regalo: con uno de los autorretratos que subí acá hizo [previa edición] una serie de stickers que ha estado adhiriendo por la ciudad (en puentes, ventanas de taxis y camiones, postes...), les ha tomado fotos y las ha publicado en su blog (← clic para ver su trabajo, el cual encuentro muy-mucho-muy interesante).


Y es curioso porque la idea de intervenir el espacio público, apropiarse de las calles y los muros, simbolizar la ciudad, tomar por asalto sus espacios, significarlos y resignificarlos, reclamar nuestra presencia en ella… es una de mis fascinaciones urbanas. Y es curioso porque desde hace años me ha estado rondando la idea de hacer stickers que digan Esquina Tijuana (planeaba pegarlos en los baños de los bares). Y es curioso porque justo ahora le estoy dando cierta formalidad a mi fascinación urbana-interventiva: leo, escribo, pienso, imagino mucho sobre ello. Y es curioso porque no lo pedí. Y es curioso porque es un obsequio. Y es curioso porque tengo que ver con ello y no tengo que ver con ello.

Mi sonrisa está en Tijuana. La dejé en un lugar relativamente público (aunque con sus matices elitistas): este blog. Alguien la tomó y ahora la reparte por la ciudad para que otros la conozcan y se apropien de ella, otros que son todos y son igualmente anónimos, tan anónimos como quien hizo y pegó el sticker, como quien sonrió y autofotografió la sonrisa.

 
fotos: blvr

1 comentario:

Celeste Romero dijo...

los voy a buscar para tomarles fotos!!